martes, 22 de octubre de 2013

Hiperrealismo en la escultura

Assivadan Rodríguez, con algunas de sus réplicas
de personajes.

Su exponente local es un artista del D.F. radicado en Mérida.



Entre las personas del interior del país que vinieron a establecer su residencia en Yucatán hay varios artistas. Todos ellos buscan continuar aquí sus actividades creadoras y se han acercado a sectores que pudieran auxiliarlos en esa tarea, en particular las autoridades estatales. Pero no siempre han tenido suerte.

Entre ellos está el escultor Assivadán Rodríguez Muñoz, cuyo trabajo se enfoca al hiperrealismo y que le ha servido principalmente para crear personajes para museos, el cine, la televisión y otras ramas del entretenimiento. Según relata este artista, trabajó durante mucho tiempo para el Museo de Cera del Distrito Federal y el Museo de Ripley en Guadalajara, a los cuales proporcionó réplicas de personalidades con fama nacional o internacional en diversos campos de la actividad humana. 

Debido a la inseguridad en la capital del país, Rodríguez Muñoz abandonó hace cinco años esa ciudad y se estableció en Mérida junto con su esposa y sus dos hijos. Su cónyuge, la oaxaqueña María Guadalupe Hernández Ayuso, lo auxilia en el trabajo escultórico, ella se encarga de poner el cabello, pieza por pieza, a las cabezas de cada personaje. 

Actualmente el escultor exhibe una de sus piezas en una muestra colectiva en el Museo de la Ciudad. Anteriormente mostró su trabajo en plazas comerciales y exposiciones. La semana pasada llevó varias de sus piezas al Centro de Convenciones Siglo XXI, para mostrarlas en la Expo Feria del Comercio, donde consiguió un espacio en la entrada al salón Chichén Itzá. 

Ahí exhibió figuras completas de Charles Chaplin, Brad Pitt, Frankenstein y “Freddy” Krueger (el personaje de la película Elm Street) así como un zombi carcomido. También expuso cabezas de Héctor Herrera “Cholo”, Pedro Infante, el Papa Juan Pablo II y la Madre Teresa de Calcuta, las cuales son  proyectos en marcha. En todos los casos lo que llama la atención de esas esculturas es su realismo, lo cual es el factor que contribuye a que los servicios de Assivadán Rodríguez sean solicitados para proyectos comerciales y el cine. 

El artista, de 36 años de edad, dijo que es autodidacta. Ha realizado escultura en madera, pero lo que más le atrae es el hiperrealismo. En esta caso sus materias primas son plastilinas industriales, silicón y otros materiales más que le ayudan a conseguir réplicas con un parecido lo más cercano a lo real. 

En una charla dijo que insistió infructuosamente con las autoridades locales para crear aquí un museo de cera. Aunque no recibe respuesta positiva, no desiste. Mientras tanto se gana la vida elaborando piezas que envía al interior del país, además da clases en su taller y en una academia particular de pintura y escultura.
Hasta ahora el escultor no ha cambiado sus intenciones de dejar Yucatán, lo cual es bueno para la cultura local porque esta se enrique con todas las aportaciones que le hacen esos artistas que eligieron Mérida para vivir.