sábado, 27 de septiembre de 2014

El arte con fines publicitarios



 

Obras de tres conocidos artistas para promover un fraccionamiento.


Desde hace unas semanas en distintos puntos de la ciudad se observan grandes carteles exhibiendo réplicas de pinturas realizadas por los artistas Sandra Nikolai, Alonso Gutiérrez y Ariel Guzmán.


Todas esas obras tienen en común sus colores intensos y brillantes y sus aparentes brochazos hechos al azar. Son imágenes impresionistas. El tema común en todas ellas es la naturaleza intacta, sin postes, concreto, cables, basura, vehículo, ruido y todo aquello que caracteriza hoy día a las ciudades. Ese ambiente de pasto, flores, ramas y cielo limpia rodean a familias y niños que disfrutan de ese entorno.


Esos cuadros fueron hechos a solicitud de una empresa inmobiliaria que los utiliza para promover un nuevo fraccionamiento construido en la comisaría de Komchén. El lema de esa campaña publicitaria es “Porque vivir es un arte”.  Debido a ello la agencia de mercadotecnia encargada de esa promoción optó por utilizar pinturas en los anuncios del nuevo conjunto habitacional.



No es la primera vez que el arte es usado con fines publicitarios. Pero en Mérida son pocas las veces en que se recurre a esa estrategia.  En el caso de esta nueva campaña publicitaria es grato ver en las calles obras de los tres artistas ya citados. En parte de las carteleras puede verse incluso la firma del autor de la pintura, en otras no aparece esa rúbrica.


A partir del jueves 25 todos los cuadros elaborados para esos anuncios están en exhibición en la Galería Posada Toledo, ubicada en el hotel del mismo nombre, en el cruce de las calles 58 y 57, a una esquina de la Universidad Autónoma de Yucatán. Quienes quieran conocer todas esas pinturas, disfrutarlas juntas y contrastar técnicas de los tres artistas mencionados entonces puede visitar ese lugar.


Todos los cuadros están en venta.


Sandra Nikolai, Alonso Gutiérrez y Ariel Guzmán son reconocidos pintores locales, todos con gran trayectoria propia. Han realizado exposiciones individuales y colectivas, de modo que su trabajo es bastante conocido. (Mérida Cultura)  

lunes, 15 de septiembre de 2014

Los mayas al cincel



 

 

La pinacoteca de esta ciudad nos muestra la visión de un escultor sobre este pueblo.


Su padre fue austro-húngaro, su madre mexicana; nació en la ciudad de México y vivió unos 40 años en Yucatán. Su nombre es Enrique Gottdiener Soto, fue anticuario, escultor y profesor de arte.


Sus gubias y cinceles moldearon desde oro, marfil y coral negro hasta cera y la humilde y suave madera del “chaká” que abunda en los montes del Mayab. 

De ese trabajo surgieron numerosas piezas pequeñas y monumentales, parte de ellas se exhiben en museos o están esparcidas en parques y otros sitios públicos del interior del estado y de varias ciudades de la República.

El mes pasado se cumplieron cuatro años de que fue abierta en su honor en Mérida una exposición permanente con 37 bronces suyos, todos ellos sobre temas, estampas y personajes yucatecos.

Esa sala especial está en la planta alta de la pinacoteca “Juan Gamboa Guzmán”, un centro cultural en pleno corazón de esta ciudad y que lamentablemente es poco visitado por la población.


Los datos que son conocidos de este escultor mexicano indican que aprendió el oficio en Europa, a donde sus padres, Marcos Gottdiener (de ascedencia austro-húngara) y Esther Soto (mexicana) lo enviaron desde joven.

Nació a principios del siglo pasado, en 1909, en el Distrito Federal. Poco después de que él viniera al mundo sus padres, al igual que el resto de la población mexicana, se vieron envueltos en la convulsión política, social y económica que trajo la revolución.


En el Viejo Continente Gottdiener inició su aprendizaje en Austria y después recorrió otras naciones europeas que ampliaron sus conocimientos sobre el arte y el aprecio a las distintas manifestaciones culturales.

De regreso al país vivió en la ciudad de México, Guanajuato, Guadalajara y Oxaca, después se estableció en la capital yucateca, donde permaneció más de 40 años. En esta ciudad fue durante seis años Director General de Bellas Artes.


Además de la abundante obra que salió de sus manos hubo otra más que él reunió como anticuario. 

En Mérida hay dos sitios que le rinden homenaje a este artista mexicano. Uno de ellos es el Centro Estatal de Bellas Artes, donde se creó una plaza que lleva su nombre y en la que exhiben bustos de Leopoldo Peniche Vallado y el poeta Antonio Mediz Bolio. 
El otro es la sala en su honor creada en agosto de 2010 en la pinacoteca “Juan Gamboa Guzmán” para celebrar los 100 años de nacimiento de este artista.

En los municipios de Sotuta, Izamal, Chichimilá, Tekax y Tixpéual hay esculturas suyas sobre distintos personajes de la historia local.

A los 77 años de edad Gottdiener Soto ya radicaba de nuevo en la ciudad de México, donde falleció. La mejor forma de recordarlo es visitando parte de su obra que, como ya señalamos, se exhibe en forma permanente en la pinacoteca de esta ciudad. (Mérida Cultura).

jueves, 4 de septiembre de 2014

La mujer indígena captada por un pincel



 

Interesante muestra de un veterano pintor chihuahuense.


La mujer y la cultura mexicana son temas que pintores mexicanos han abordado desde hace mucho, de modo que es difícil hacer una propuesta distinta y atractiva en ese campo. Sin embargo el maestro chihuahuense León Belaunzarán lo consiguió en forma airosa y espléndida, y desde hace 48 años lo viene confirmando con cada cuadro de ese tipo que realiza.

Esto lo podrá constatar el público meridano gracias a  una muestra de ese colorido trabajo que desde el miércoles pasado ofrece en Centro Cultural “José Martí”, ubicado en el Parque de las Américas. Son 15 obras de varios tamaños hechos en técnica mixta que muestran a la mujer indígena del país en sus entornos cotidianos.

El estilo de ese pintor se caracteriza además, en este caso, por ciertos elementos cubistas que agrega en cada imagen. Esos trabajos son de  colores llamativos, incluso aquellos que exponen el ambiente de recogimiento de los ritos religiosos de las etnias.

Esta exposición se denomina  “La mujer mexicana a través del tiempo y del espacio” y se abrió al público local gracias a la esposa del autor, Guadalupe Ramírez Huerta de Belaunzarán.

Ignoramos si el artista chihuahuense, de 69 años de edad,  tiene algún lazo parental con el Arzobispo de Yucatán,  Emilio Carlos Berlié Belaunzarán, nacido en Aguascalientes. Al parecer, ese apellido es de origen vasco.

La obra de León Belaunzarán ha sido expuesta en México y el extranjero. Hace unos 30 años que comenzó su colección sobre la mujer mexicana, después de que pintó escenarios de mercados, flores, bodegones, paisajes de Hidalgo y personajes indígenas. Actualmente este pintor experimenta com  el arte abstracto y contemporáneo pero sin dejar su pintura costumbrista. 

La exposición “La mujer mexicana a través del tiempo y del espacio” estará abierta todo este mes (Mérida Cultura).