Cada semana el arte ilumina alegremente este rincón meridano
En
agosto próximo el pintor Víctor Argáez cumplirá un año de haber comenzado su
proyecto de llevar las artes visuales a la gente de la calle mediante
exposiciones semanales que realiza en las mañanas en el Parque Hidalgo.
De
esa forma él logra varios objetivos. Entre ellos están acercar el arte a esos
sectores de la población que no frecuentan teatros, galerías, museos y otros
recintos culturales más, y promover el trabajo del numero gremio de pintores
locales, nacionales y extranjeros que hay en esta capital.
-Es
difícil lograr que la gente acuda a las galerías, y no todas las salas de
exposición tienen espacio para estos artistas –explicó Argáez al exponer parte
de las razones que lo llevaron a impulsar esa iniciativa que además fomenta una
grata convivencia entre pintores y fotógrafos participantes en ese ejercicio.
Argáez
recordó que su proyecto nació a contracorriente, con la oposición del
Ayuntamiento que les negó el permiso para instalarse ahí cada jueves por la
mañana. Ante esa cerrazón, indicó, comenzaron exponiendo en el hotel Caribe,
ubicado en una esquina del parque y con vista al paso de la gente.
Esa
singular comunidad está formada por pintores y fotógrafos emergentes y
veteranos que exponen trabajos de distintas técnicas y temas. Parte de ellos
realiza ahí mismo sus trabajos, usan los árboles, bancas y otros mobiliario urbano como caballete o exhibidor de sus obras. Esto propicia que la gente detenga su agitado paso
para disfrutar el proceso creativo.
A
dos meses de cumplirse el primer aniversario de ese proyecto, el grupo ya
comenzó a organizar el festejo. Harán una exposición especial y llevarán a
músicos y actores. La semana pasada visitaron al alcalde para invitarlo a esa
celebración.
El
Parque de la Madre es otro sitio donde todas las noches, de jueves a domingo,
se reúnen artistas para exhibir sus obras. Ellos hacen esto aprovechando que en
esos horarios esa parte de la ciudad se cierra al paso de vehículos para
convertirlo en un animado corredor turístico.
Cada domingo, en el Paseo de Montejo, durante la realización de la Biciruta, otros aristas más aprovechan que esa emblemática avenida se convierte en zona peatonal e instalan sus trabajos al paso de turistas y familias locales.
También
hay que decir que un sector de la población rechaza la ocupación de esos
espacios públicos porque, afirman, esa práctica deriva en la creación de
tianguis cuyo fin es el comercio de todo tipo de productos y no la promoción de
las artes.
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