lunes, 9 de enero de 2017

Tres formas de expresión artística

Lilián Rivera


Muestra de pintura, escultura e instalación.

Desde fines de diciembre pasado están abiertas en el Centro de Artes Visuales tres interesantes exposiciones de sendas artistas plásticas que de esta forma realizan nuevo esfuerzo por difundir su obra entre la población, vender sus trabajos y generar el goce estético que produce el arte.

Esas muestras se inauguraron el día 22 del mes pasado, permanecerán ahí hasta el fin de este enero, de modo que hay tiempo para que las recorras. 
Una de las tres creadoras participantes planea incluso hacer un recorrido guiado, en el cual ella explicará al público sus producciones, la forma como las concibió, las imágenes y mensajes que busca transmitir, el modo en que las realizo, etcétera.

Los datos que pudimos conseguir de esas artistas y lo que exponen son estos:

Lilián Rivera Juárez (Lián-Li).- Esta pintora y grabadora ocupa originaria de la Ciudad de México ocupa dos salas ella presenta una retrospectiva de 20 años de trayectoria, son 88 obras generadas a raíz de  la relación que ella siente con la naturaleza,  parte de ellas fruto de ideas surgidas de un viejo libro de botánica.

Esos cuadros de distintos tamaños fueron realizados con bordado, tinta china, lápiz y grabado. La exposición se llama “Caminos entretejidos”.

Lilián es originaria de la Ciudad de México, vivió seis meses en Alemania, y hace cinco años que se estableció en  Yucatán. Desde que ella era preparatoriana se inclinó por el bordo y confección de prendas, un trabajo al que se dedicó varios años. Realizaba trajes para bodas y quince años.

Después estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y  Grabado “La Esmeralda” (1991-1996), tomó un curso de dibujo al desnudo en la Internationale Sommeracademie für Bildende Kunst en Salzburgo, y otro más de pintura con el profesor Francisco Castro Leñero, en el Centro de Formación y Producción Grafica “La Parota”.

Fue Directora de Arte en tres cortometrajes producidos en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM.

Cuenta con más de 40 exposiciones colectivas nacionales e internacionales en Austria, Bélgica, Lituania, Canadá, Argentina, Panamá, Bolivia, España y Estados Unidos.

En la exposición que ahora presenta hay trabajos de bordado, grabado y tinta.

Diana Mendieta.- Esta arquitecta generó hace tiempo un nombre propio en materia de escultura e instalación, ramos en los que sobresale por su imaginación y creatividad que le permiten generar obras insospechadas, novedosas y sorprendentes. 

La exposición que ahora muestra  son fotos de esas creaciones, están agrupadas en dos secciones que se denominan  “Y esto también pasará” y “Gajos místicos”.

En la primera de ellas muestra creaciones hechas con cebollas y perlas flotando en el agua, dan la apariencia de ser extravagantes collares. En la segunda se ven cientos de gajos de mandarina colgados de árboles por medio  de hilos.

Esta profesional se desenvuelve magníficamente en las ramas del arte efímero, el arte objeto, la cerámica y la escultura orgánica. Basta acudir a esta exhibición para comprobarlo.

Ella ofrece además una fúnebre pero realista instalación acerca de su visión del México actual: en una habitación en penumbra hay una  cuna donde duerme el país mientras se escucha la canción de arrullo “Duérmete niño, duérmete ya, pues viene el coco y te comerá”. 

Sobre el frágil lecho del bebé cuelgan amenazantes secas semillas de coco que llevan estampados los nombres de las calamidades que amenazan al país y le impiden crecer: corrupción, violencia, feminicidios, narcotráfico, intolerancia…

Verónica Rodríguez Serrano.-  Esta creadora también es originaria de la Ciudad de México pero radica en Yucatán desde hace 12 años, de modo que ya es meridana. 
Ella también es egresada de La Esmeralda y es maestra titular del taller de pintura de la Licenciatura de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Yucatán.


Su exposición se denomina “Tercera raíz”, está compuesta por cuadros de técnica mixta y una instalación. El año pasado ella presentó una muestra con el mismo nombre, en el Centro Cultural “José Martí” ubicado en el Parque de las Américas.

Estas exposiciones pueden visitarse, como  ya dijimos, en el Centro de Artes Visuales, ubicado frente a la iglesia de Santa Ana. La entrada es gratuita. 

martes, 27 de diciembre de 2016

Arte contra la violencia



Esculturas, dibujos y moda en favor de la mujer

Los peninsulares deberíamos sentirnos orgullosos de tener como residente de esta tierra a la pintora y escultora  Melva  Medina, una destacada artista moreliana que no sólo enrique la vida cultural local con  sus creaciones sino también con su trabajo formativo de nuevos artistas mediante talleres  y otras actividades más.

A ello se agrega el esfuerzo ella que realiza junto con el creador oaxaqueño Abel Velázquez para mantener en funcionamiento la galería de arte y centro cultural Naualli que ambos abrieron en 2005 en el barrio de Santa Ana.

Para los que no conocen el talento de Melva Medina les decimos que tienen la oportunidad de hacerlo en el Museo de la Ciudad,  donde a principios de este mes se abrió la exposición Presas del Silencio, un conjunto de esculturas y dibujos que se unen a la denuncia persistente que otros vienen realizando en  distintos espacios desde hace tiempo: el abuso y la violencia sexual contra la mujer,  en particular niñas  y adolescentes.

Los dibujos son de Aura Meztli, quien también es diseñadora de modas y es hija de la artista mencionada. El pasado día 14 hubo un presentación especial de esa exhibición, con una pasarela de modas para recaudar fondos destinados a la fundación BAI.

Aquí te ofrecemos un comentario que recogimos en internet sobre Melva Medina y sus creaciones:

“Su trabajo nos habla de un simbolismo formal en donde la mujer tiene el papel protagónico. Es importante el género como elemento representativo de  la existencia, la abundancia, la fecundidad y su vinculación con la naturaleza como ejes cíclicos de vida y muerte.

“Su cultura latina y sus raíces prehispánicas, son el fundamento para el desarrollo de la iconografía de sus piezas de arte, cargando de elementos míticos y poéticos.

“A su obra la distingue su profundidad temática, suele recargar su discurso plástico en la seducción, el erotismo y el simbolismo metafísico, brindándonos un lenguaje místico y surrealista contemporáneo.

“Tiene peculiar interés en describir con gran detalle cada uno de los elementos que forman parte de sus creaciones, poniendo de manifiesto gran talento en el manejo de la técnica y un extraordinario poder de proyección del contenido de sus obras de arte ante el observador”.

El portal “Artes México” ofrece estos datos de la artista:

Melva Medina, nació en Morelia, es egresada de la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado, “La Esmeralda” del instituto Nacional de Bellas Artes en La Ciudad de México y de la Academia de San Carlos con Maestría en Artes Visuales, en los Estudios de Postgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México. 

Destaca su trayectoria sobre todo en el área de la docencia, ya que gran parte de su experiencia se basa impartiendo cursos de pintura, escultura, dibujo y grabado en diferentes Técnicas y para diferentes niveles de escolaridad”.

Melva es la directora actual de la galería Nahualli, en  donde ella y otros artistas ofrecen sus creaciones al  público. Este recinto está a media esquina del parque de Santa Ana, en la calle 60 entre 45 y  43.

La exposición del Museo de la Ciudad termina el viernes 30, de modo que tienes poco tiempo para visitarla. No pierdas la oportunidad.


Nota: las fotos que mostramos aquí son de distintos autores, las tomamos de internet.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Un artista revela cómo crea sus obras



Jaime Barrera: funcionario, fotógrafo y  pintor.

“En  la pintura abstracta encuentro mi mayor libertad de expresión, la tela y el papel en blanco  son el reto a vencer; (cuando pinto) no hay bosquejo ni  diseño previo, nunca sé lo que va ocurrir”.

Con  estas palabras el artista Jaime Barrera confiesa por qué eligió el camino abstracto para manifestar sus ideas y sentimientos estéticos y también revela cuál  es su método creativo.


Para nosotros resultó sorpresivo saber que este pintor toma los materiales y se lanza a concebir un cuadro sin conocer de antemano el producto de esa aventura. Se nos antojaba que al tomar la paleta él ya tenía en la mente las formas y colores que desea imprimir. Por ello resulta interesante que exponga públicamente cómo realiza su producción.

“Sobre la marcha voy componiendo y descomponiendo…”, expresa Barrera al respecto.


En cuanto a sus inclinaciones, técnica y línea creativa que eligió para manifestarse en esa rama de las artes visuales dice que “Me gustan las texturas y la sensación de tridimensionalidad”.

Y agrega: “Intento además que el color vibre por sí mismo, no pretendo controlar su orquestación sino que les permito fluir por sí mismos”.

“El agua es mi aliada y fiel compañera”, prosigue para después añadir que esta alianza con el líquido puede darse  de modo accidental pero ese  pacto siempre ocurre “a partir de la emoción liberada, la  cual guía y dirige la composición”.


A  ese sistema de trabajo atribuye que cada obra suya sea distinta,  como si hubieran sido realizadas por diferentes pintores. “Ninguna es parecida a la otra ni revela iguales señales de identificación”.

Hay ciertos lienzos a los que  este creador agrega texturas y relieves, para lo cual recurre a distintos objetos: alambre, yeso, fibras, arena, clavos e incluso restos de pintura endurecida.

En estos días el público puede observar el resultado de esa forma de creación de Jaime Barrera gracias a una exposición especial en  el Teatro Peón Contreras que muestra 73 cuadros suyos realizados durante 20 años. Es una retrospectiva que abarca de 1995 a 2016. 


La exhibición, que incluye el  testimonio del artista que reproducimos al principio de esta nota, permanecerá en ese sitio hasta el día 18 del presente.

Durante la inauguración de esa muestra también se presentó el libro “Las voces del agua”, el cual resume esas dos décadas de trabajo. El texto tiene fotografías de sus cuadros más representativos de ese período. Además hay ahí una biografía suya, imágenes de sus presentaciones y actividades y comentarios que personalidades han hecho sobre sus cuadros.


Entre esos últimos está el maestro Fernando Castro Pacheco,  quien compró un óleo a Jaime Barrera y lo alentó en su carrera. Esto fue en 1995, dos años después de que él se inició con sigilo en la pintura y deseaba una opinión experta sobre sus creaciones. 

El acercamiento a Castro fue como consecuencia del largo  período que Barrera fungió como Director  de Cultura de la Universidad Autónoma de Yucatán, lapso en el cual también incursionó en la fotografía y realizó exposiciones en esa materia.

Barrera, quien es ingeniero civil, también fue Director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida. Su gusto por el dibujo y la pintura surgió desde que él era niño. Es autodidacta.


La exhibición en el Teatro Peón Contreras ocupa dos salones y consta de piezas de distintos tamaños hechas en óleo, acrílico sobre tela  y cartón, lápiz, acuarela y tinta.


Entre los cuadros que pueden admirarse ahí están "Escena azul", "Inmersión en el cenote", "Espacios intensos", "Ruta Puuc", "Viento de color",  "Intenso geométrico"; "Horizonte de arena" y "Música silenciosa". (Mérida Cultura).

jueves, 24 de noviembre de 2016

Tres pintores, tres épocas

Hiperrealismo de Ermilo Espinosa.


Atractiva muestra en la pinacoteca local.

Después de permanecer cerrada durante ocho meses la Pinacoteca “Juan Gamboa Guzmán” abrió parcialmente sus puertas con una exposición que reúne tres estilos de sendos artistas yucatecos que pertenecen a distintas épocas pero que no están distanciados pues comparten lazos que los aproximan.

Esa muestra está compuesta por obras del propio Gamboa Guzman, de Ermilo Torre Gamboa y del nieto de este: Ermilo Espinosa Torre. Estos dos últimos ya han expuesto juntos en otras ocasiones.

Obra de Juan Gamboa (Foto de internet)
Los tres pintores representan sendos momentos del óleo yucateco, pues corresponden a los siglos XIX, XX y XXI. Y las obras que muestran ahí son del género de retrato y cuerpo humano.

Quienes visitaron esa pinacoteca antes de este prolongado cierre, recuerdan que  ahí se exhiben varios importantes trabajos de Gamboa Guzmán, fallecido a los 39 años de edad y que dejó trunca una línea renovadora de la pintura en México.

Pintura de Ermilo Torre
Una de esas obras es “Música celestial”, considerado el mejor cuadro de Yucatán del siglo XIX. También se mantenían ahí “Idilio de carnaval”, “La unión” y un retrato del grabador Gabriel Vicente Gahona “Picheta”, quien fue su maestro, así como tres dibujos a lápiz hechos en la ciudad de París durante la época de estudiante en Francia.

En cuanto al maestro Ermilo Torre, de 92 años de edad, se muestran óleos realizados en distintos años y enfocados al costumbrismo. Pero, al  igual que toda  su obra, tiene los trazos y estilo que hace identificable a su autor, el cual destacó desde muy joven.

Trabajo de Ermilo Torre
Acerca de don Ermilo y sus obras y exposiciones se ha escrito mucho,  al igual que de las varias distinciones que ha recibido por lo relevante de su trabajo. Además ha sido elogiado el entusiasmo y habilidad que mantiene en la vista y las manos para seguir pintando a estas alturas de la vida.

Don  Ermilo es sobrino-nieto de Gamboa Guzmán.

Respecto a Ermilio Espinosa, ya hemos señalado en este blog los sorprendentes logros que este pintor consigue en el ramo hiperrealista, que es el camino que él eligió para sorprender y seducir a su público.

A la izquiera, Ermilo Torre; a la derecha,  Ermilo Espinosa. 

Este joven pintor nació dos años después de que fue inaugurada la pinacoteca que ahora se engalana con sus cuadros, tiene 33 años de edad. El citado museo de pinturas abrió sus puertas en 1981.

Ermilo Espinosa es licenciado en artes visuales por la Universidad de Guadalajara, a la cual llegó después de caer en el hechizo del lienzo gracias a su abuelo, su principal maestro, quien le permitía invadir su taller desde que era un niño.

Detalle de una de las pinturas de Ermilo Espinosa.
Su talento ya le abrió las puertas de museos y galerías del país y el extranjero.

En esta exposición en la pinacoteca este artista llevó siete cuadros que revelan el dominio y la paciencia que él tiene para lograr pinturas con característica de fotografías.

La pinacoteca estuvo cerrada totalmente a causa de la construcción que se realiza en el terreno contiguo, donde estará el  Palacio de la Música, obra con  mucho atraso pues a estas alturas, cuando ya debería estar casi lista, apenas comienza a levantarse.

Hiperrrealismo en todas sus obras.
La clausura temporal fue para evitar daños al histórico edificio, el cual todavía mantiene cerrada su parte superior, donde se exhibían esculturas de Enrique Gotdiener Soto.


El recinto abrirá totalmente hasta que en la parte exterior sean demolidos los contrafuertes de sus paredes, a fin de  dar espacio para el moderno Palacio de la Música,  y se haga un trabajo de reparaciones interiores. (Mérida Cultura)

lunes, 31 de octubre de 2016

Renace la escultura mexicana en cerámica



Nueva exposición de reconocida artista yucateca

De nueva cuenta la escultora yucateca Rosario Guillermo deja ver parte de su trabajo en tierra suya mediante una exposición compuesta por cerca de 20 piezas instaladas en el Pasaje de la Revolución, el cual es uno de los mejores sitios de la ciudad para todo artista que quiera poner su trabajo al paso de la gente y no esperar hasta que esta decida ingresar a museos y galerías para verlas.


Esta vez la artista trajo piezas elaboradas con cerámica, de ahí el nombre de esta exhibición:  “KeramiKón”. Son obras que ella realizó en los últimos seis años, son de tamaño monumental, de unos dos metros de alto aproximadamente.


Casi todos estos trabajos son una especie de columnas cuyo cuerpo adopta formas distintas. Las hay que semejan espirales o remolinos de agua y aire petrificados, otro trae a la mente esos conos de helado metidos uno dentro de otro, y otro más pareciera ser un apilamiento de gruesas hojas que después fueron retorcidas.


Hay también   esculturas que aparentan imitar a flamas, troncos de árbol o una simple barra de chocolate derritiéndose.


Casi todos esos cuerpos tienen texturas. Los hay rugosos, ondulados y de bordes salientes, pero  también hay que son lisos. Están pintados  en colores blanco, ocre, rojo, gris, verde y crema.


Los nombres que les asignó su autora dejan atisbar en lo que ella tenía en mente al crearlas: “El origen de la especie III”, “Lava ardiente”, “Petromagma”,  “Geonomia”, “Geologación” y “Mantaforma”.


Al igual que otras exposiciones temporales que se muestran en el Pasaje de la Revolución, esta muestra de Rosario Guillermo permanecería ahí tres o cuatro meses. El organizador de esta exhibición es el “Museo Fernando García Ponce Macay”, el  cual no informa sobre el tiempo que las obras estarán en ese sitio. El público tiene que adivinar cuándo fue inaugurada y cuándo será retirada de ahí.


Esta es la segunda ocasión que esa escultora presenta ahí su trabajo.  En 2008 instaló en ese mismo sitio una exposición denominada “Surcar la Tierra”.


La descripción de esta nueva exposición estuvo a cargo de Lily Kassner, historiadora de arte e investigadora  en  materia escultórica, la cual afirma que “Hay un renacimiento avasallante de la escultura mexicana en cerámica”, y que la obra de Rosario Guillermo es parte de ese fenómeno.


En la ficha informativa que el museo elaboró sobre esta muestra se incluyen estos datos de la artista yucateca citada:


-Es Licenciada y Maestra en Artes Visuales por la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM y por el Instituto D´arte per la Cerámica en Italia.

-Parte de sus obras se exhiben en espacios públicos y parques en Dinamarca, Francia, Hungría y Lituania.


-Desde 2005 es integrante electa de la Academia Internacional de la Cerámica, organización de la UNESCO. 
También es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2015-2018 Fonca-Conaculta.

-Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en países de Asia, Europa y América.

-Ha sido conferencistas en las universidades de Harvard, Chicago, Austria y Alemania así como  en  instituciones educativas de México.


-Es autora del libro “Breve historia de la escultura en cerámica en México.” (Mérida Cultura)

miércoles, 12 de octubre de 2016

Múltiples formas de expresar arte



Obras de la escultura, grabadora y pintora Beatriz  Castillo


Desde fines de septiembre quienes gustan del arte pueden conocer de un  vistazo el cosmos que conforma la obra de Beatriz Castillo, una de las pocas creadoras locales que escruta en todos los géneros visuales y técnicas para cosechar espigas de arte en todo labrantío propicio para la expresión artística.


Su trabajo es un amplio lago alimentado por corrientes fluviales de pintura, escultura, grabado e instalación,  que son los universos donde ella se mueve. 

Para estos viajes astrales Beatriz Castillo recurre a todo vehículo que sale a su paso: rocas, madera, caucho, bronce,  hule, fibra de vidrio, metal, barro, plástico, papel, vegetales…

Pareciera que cualquier cosa que caiga en sus manos puede ser transformado con su mente creativa, espíritu sensible y dominio de variadas técnicas.


La  variedad de la obra de esta artista nos lleva a conjeturar que lo heterogéneo de su trabajo responde a momentos y circunstancias de la vida, a la necesidad de recurrir a todo lo que le haga  posible representar experiencias o vivencias de sus mundos exterior e interno.

Quizá por ello -seguimos suponiendo- en determinados casos ella prefiere pintar un cuadro para plantear su idea, y en otros opta por la escultura o el grabado.


Los colores, las texturas, las formas, las posiciones, las dimensiones y los materiales que Beatriz utiliza transmiten distintas ideas y sensaciones. En unas hay paz, en otras rebelión, otras más expresan ascenso o prisión, o bien parecen simplemente reflejar  la belleza abundante en la naturaleza. 

Esta artista considera que su obra no es “bonita”, pero es una manifestación de lo que ella siente y vive. Su trabajo, evaluado por ella misma, es un remolino de pasión e irreverencia. 


En total esta nueva exposición individual –la tercera que presenta en esta tierra- está compuesta de 80 obras realizadas en distintas épocas.  

Las piezas  fueron montadas en espacios de la Universidad Marista, la cual quedó convertida en enorme galería  porque donde hay que andar para poder dar  con todos  los trabajos y apreciarlos. Esta circunstancia dificulta al visitante dar con todas las obras.


Entre los cuadros de pintura y grabado que ella expone en esta ocasión hay tinta sobre papel, acrílico sobre tela, mixta sobre loneta, litografía, aguafuerte,  monitipo y punta seca, lo cuan reitera la variedad con la que gusta trabajar.  



La muestra se denomina “Permiso concedido”,  nombre que alude a una grave enfermedad que ella venció porque desde lo alto se le permitió continuar adelante con ese y otros proyectos más de su vida. Es  un permiso que Beatriz Castillo valora y aprovecha.  (Mérida Cultura).

martes, 30 de agosto de 2016

Personajes vistos con humor



Nueva exposición de Beatriz Castro.


En Yucatán abundan los pintores pero  escasean los caricaturistas. Sería deseable que aumentara el número de estos  últimos, así reiríamos más y tendríamos un acercamiento jocoso a ese aspecto de las artes visuales.

En el reducido grupo de esos artistas de este género está Beatriz Castro, quien oficialmente se incorporó a esa actividad hace cuatro años pero la viene desarrollando desde niña, cuando surgió su afición por el dibujo. Antes de zambullirse totalmente en  el arte  trabajó como diseñadora gráfica en un periódico.

Actualmente esta creadora hace dibujos y esculturas caricaturescas. El universo de sus personajes es variado: gente de la farándula local y nacional, estrellas de Hollywood, políticos y deportistas así como personajes de la ciencia, la literatura y las artes, celebridades de la historia, empresarios, gente común…

Como un samurái que perfecciona su estilo, Elda Castro desarrolló una forma de expresión propia que hacen distinguible su trabajo, es fácil diferenciarlo. Ella combina el trazo de lápiz sobre papel con el uso del  color mediante computadora.
     
A base de entrenamiento consiguió dominar la esencia de la caricatura: conseguir el parecido exacto del dibujo con la persona real pero cambiando los elementos mediante alteración humorística de los rasgos.  Además sus creaciones son limpias, sin mordacidad ni escarnio.  Algunas veces lucen pícaras o traviesas pero jamás ofensivas.

Lo anterior puede corroborarse visitando dos exposiciones que esta artista  yucateca presenta en estas fechas en dos centros comerciales: Plaza Dorada y Plaza Fiesta.

En  el primer sitio mencionado hay en exhibición unos 400 personajes fácilmente identificables porque la fisonomía está bien lograda en cada caso. Los rasgos exagerados, las expresiones sobresalientes, los detalles y la  ambientación de cada caricatura no da pie a dudas sobre quién es el retratado con el pincel de Beatriz Castro.

Parte de estas caricaturas son de gran tamaño, para que la gente se tome fotos junto a ellas. Hay además una pieza con un óvalo donde va el rostro, a fin de que el público ponga ahí su cara y se tome una foto.

Una de las caricaturas que se exhiben corresponden a una personalidad de moda en estos días: la periodista  Carmen Ariztegui, famosa por sus reportajes sobre escándalos en la presidencia de la República.  Ella está junto a otro conocido personaje de la radio y la televisión: el comediante Víctor Trujillo,  en su personaje de “Brozo”.

Hay un dibujo que nos trae la imagen del recién  fallecido cantante y compositor Juan Gabriel, cuya repentina muerte conmocionó al país y a sectores del medio artístico mundial.

Otra caricatura corresponde al clavadista yucateco Rommel Pacheco, atleta que no logró colocarse en el medallero de los Juegos Olímpicos de Brasil y que en estos días regresará a esta tierra. 

Otros rostros que asoman en esa exposición son los de Armando Manzanero,  María Medina, Roberto Gómez Bolaños “Chespirito, Xavier López “Chabelo”, Mario Moreno “Cantinflas”, Sara  García, Pedro Infante, la bailarina “Tongolele”, Germán Valdés “Tin Tan”, la India María y otras estrellas del cine y la televisión mexicanas.

Los numerosos cartones de esta exhibición están instalados en distintas mamparas, en secciones donde se agrupan  las caricaturas de acuerdo con las circunstancias comunes de los personajes. En uno de esos apartados están Salvador Dalí, Leonardo Da Vinci, Charles Chaplin y The Beatles.

Otra más está dedicada a comediantes, cantantes, actores y otros artistas locales:  El Mago Denis, Morita Agar, Reyna Adriana, Balita Balam, Sergio Esquivel, Mactá, Héctor Herrera “Cholo”,  Erik Avila “Cuxum”,  el titiritero Wilbert Herrera y otros más.  

También están ahí Ricky Martin, Chayanne, Bob Marley, Aleks Syntek, Alf, Miguel Bosé y Michael Jackson. Hay además varias caricaturas de Pokemón –la moda juvenil actual- y del perro “Cebolla”, la mascota de esta artista, quien es amante de los animales.

Todos esos trabajos fueron realizados en los últimos dos años. Se exponen  gracias al patrocinio de la empresa Galletas Dondé. 


Respecto al trabajo escultórico de Beatriz Castro se conoce poco, a pesar de que lleva 16 años modelando figuras utilizando resinas industriales. Lo más conocido de su trabajo son sus dibujos, los cuales ha expuesto en distintos foros públicos y privados. Por esta razón la bautizaron como “la dama de las caricaturas”. (Mérida Cultura)